Este mural en blanco y negro es una obra del artista Aesek, conocido por su estilo gráfico.
La pieza presenta formas complejas e interconectadas que ocultan letras estilizadas.
El diseño incorpora técnicas de puntillismo (stippling) para crear sombras y texturas en áreas específicas.
El mural se encuentra en un entorno urbano, situado detrás de un pequeño montículo de mantillo y escombros
