Texto de la artista:
Ottü Hasselnöt es un pueblo que no existe en los mapas, pero habita con nitidez en mi imaginación. Su nombre, Hasselnöt —que significa "avellana" en sueco- es perfecto para este lugar, ya que sus casas tienen tonos cálidos y hogareños. Algunas fachadas incluso podrían confundirse con galletas de jengibre o deliciosos barquillos.
Este mural representa refugio, diversidad y unión. Las casas, al estar juntas, forman una comunidad armoniosa, como si cada una aportara su propio sabor y color, creando un ambiente mágico y misterioso. Entre ellas, pueden descubrirse faros, castillos y rincones inesperados. Con esta obra quiero recordar que incluso en lo cotidiano hay espacio para la magia y la dulzura..
Dedicado a mis padres e hijos.
