Realizado en la XV exhibición de murales organizado por la asociación cultural Pispajos y Candajos urban fest en Guardo (Palencia).
El verano pasado, este paisaje quedó marcado por el fuego. Y sin embargo, un año despues el mismo cielo nos regaló algo distinto; un eclipse, las golondrinas regresando a casa, las flores, la luz y la posibilidad de volver a mirar hacia arriba. Este mural nace de la dualidad, porque todo es efímero y merece la pena vivirlo intensamente. Las golondrinas vuelven cada año. El cielo cambia. Las flores florecen. El fuego arrasa y, después, la vida vuelve a abrirse camino incluso con mas fuerza, incluso con mas luz.
Así que mientras pasa...
Vivamos
Miremos
Florezcamos
